¿Alguna vez te has preguntado cómo un simple huevo se convirtió en el alma de una vibrante celebración? La historia del Huevo de Confeti (conocido localmente como Cascarones ) no se trata solo de un recuerdo de fiesta; es un fascinante viaje cultural que abarca siglos y continentes.

La historia comenzó en la antigua China, donde se usaban cáscaras de huevo auténticas rellenas de polvo perfumado como obsequios preciosos. Cuenta la leyenda que el famoso explorador Marco Polo quedó tan cautivado por esta tradición que luego trajo el concepto de vuelta a Europa. En las cortes reales de Italia y España, estos huevos se consideraban un sofisticado gesto de afecto. Sin embargo, fue en México donde la tradición encontró su verdadero color. El perfume fue reemplazado por confeti vibrante, y el elegante obsequio se transformó en un símbolo de alegría y buena suerte compartidas. Entonces vemos los huevos de confeti finales.
Hoy, los huevos de confeti Cascaregg rinden homenaje a esta historia milenaria. No solo producimos huevos comunes y corrientes; creamos huevos mágicos que conectan Oriente y Occidente. Cada huevo se limpia, seca y rellena cuidadosamente con confeti ecológico de alta calidad, listo para convertir cualquier reunión en una celebración histórica.
Para mayoristas y minoristas que buscan añadir un producto con una rica historia a su inventario, los Huevos de Confeti Cascaregg ofrecen más que solo atractivo visual: representan una pieza de herencia global. Al elegir los huevos Cascaregg, invita a sus clientes a participar en una bendición que ha recorrido el mundo durante generaciones.



